Offside Chamber Orchestra
Cuando tuve que ponerme a aprender a toda máquina como demonios se hacía para "mover" una orquesta y poder dirigir la primera versión de las "Veladas" se me ocurrió armar un "octeto de entrenamiento" (flauta, clarinete, corno, cuarteto de cuerdas y contrabajo). Ensayábamos con todas las partituras "reducidas", en el Teatro del Globo gracias al buenazo de Cacho Carcavallo y más que nada gracias a la infinita paciencia y buena voluntad de los músicos que me acompañaron en la aventura. Me acuerdo solamente de algunos (Elías Gurevich, Marcelo Bru, Gabriel Pinette, Luis Tauriello, Fernando Chiappero) y pido disculpas por la mala memoria, tal vez algún alma caritativa que lea esto me acerque más datos. El hecho es que a fines del '94 la idea de tocar repertorio sinfónico en reducción me volvió a rondar y armé una sinfónica en miniatura con flauta, oboe, dos clarinetes, fagot, dos cornos, trompeta, trombón, bajo/percusión, guitarra/percusión, cuatro primeros violines, tres segundos, dos violas, dos cellos y contrabajo, con la posibilidad de "estrenarla" en una fiesta empresaria. El programa incluía algunos "juegos", obras serias (Faure, Dvorak y otros), anécdotas, en fin, toda una apuesta... Como es habitual, tocamos después de la cena y el clima general, como a veces sucede en estos eventos, no parecía ser muy favorable, sobre todo teniendo en cuenta que "abríamos" con un vals de Johann Strauss y no precisamente uno de los más movidos (Rosas del Sud). Creo que los ganamos con la sorpresa, al principio estaban como desconcertados pero al tercer tema "estaban adentro" y cuando cerramos con la "Pequeña música hebrea" aplaudían subidos a las mesas... Al año siguiente hicimos unas cuantas presentaciones y llegamos a hacer una temporadita en la reapertura del Teatro Lassalle, pero era lógico que tuviera corta duración, éramos veintitres y yo en un tiempo en que todo grupo musical de más de tres comenzaba a ser un exotismo. De todos modos valió la pena, nos divertimos mucho, hicimos buena música y hasta nos dimos el lujo de cerrar el ciclo haciendo de bis, y con dos cantantes, las tres arias del final del primer acto de "La Bohème".