Juntos en concierto
A principios de la temporada de 1991 me ofrecieron la posibilidad de hacer un concierto fusionando a la "Banda Elástica" con la "Camerata Bariloche" en un ciclo de tres que se haría en el Teatro Opera de Buenos Aires. Creo que el entusiasmo de ambos lados fue definitorio porque, aunque el ciclo nunca se concretó (me suena conocido...), decidimos hacerlo de todas maneras, y en un par de semanas tuve listo un proyecto con las posibles obras "en conjunto" y los momentos de lucimiento individual para cada grupo.

El esquema fue aceptado y me puse a trabajar en los arreglos, tomando obras de la Banda y agregando algunas de mis bromas y juegos musicales que calzaban justo con ambas formaciones y que venían muy bien al clima festivo que flotaba en la idea, y así nació "Juntos en concierto". Una vez terminados los arreglos, con la Banda nos pusimos a ensayar nuestras partes como locos, dado que íbamos a "enfrentarnos" al grupo de cámara más prestigioso de la Argentina y queríamos estar "afiladísimos". Comenzaron los ensayos en el coqueto duplex que tenía la Camerata y lo que no habíamos tenido en cuenta era que ellos tenían muchos ensayos y obligaciones con otros repertorios y la verdad es que no nos habían dedicado tiempo... en fin, que los primeros ensayos parecían una despedida de soltero. Pero enseguida todo el mundo se conectó, la cosa empezó a sonar y la máquina se puso en marcha. Además propuse que hubiera un presentador muy particular, que mezclara la tónica de presentación "culta" con el "enfrentamiento" de los dos grupos como si fuera un partido de fútbol. El querido y recordado Mario Grasso lo hizo maravillosamente, hubo intercambio de banderines, revoleo de moneda para el "sorteo de lado", con silbato y todo... La muy buena producción estuvo a cargo de Héctor Cavallero y, aun con el entusiasmo de todos los que estábamos involucrados, nunca imaginamos que el proyecto tendría la resonancia que tuvo. Se anunciaron dos funciones en el Opera (2.400 asientos!!!!) y terminamos haciendo cuatro a sala llena. Pero la cosa no paró ahí... Fue tal el "ruido", que a los pocos meses hicimos dos funciones repletas en el Luna Park (5.000 asientos!!!!). Hubo grabación y filmación de las funciones del Opera pero las calidades no fueron satisfactorias. El video llegó a editarse y sólo pude rescatar un par de ejemplares.